Imágen de un bebé durmiendo boca arriba y en una cuna libre de objetos

Lo que tu pediatra te dice hoy que tus padres no sabían

La evidencia médica ha cambiado algunas reglas en el cuidado de nuestros hijos

Pablo Pereyra Murray. Médico de la Universidad de Buenos Aires. 6 de Septiembre de 2026

Acostás a tu bebé boca arriba, sin almohadas y en una cuna completamente vacía de objetos. Tu madre o tu suegra observan con preocupación y aseguran que el bebé “se ahogará si vomita” o “pasará frío”. Más tarde, ante la primera fiebre, decides no bañarlo en agua fría ni hacerle fricciones con alcohol. La tensión en el ambiente sube. Sin embargo, no estás desafiando el sentido común familiar por rebeldía; estás aplicando medicina basada en evidencia. En los últimos treinta años, la investigación clínica cambió algunos usos y costumbres.

1- La prevención de la asfixia inadvertida: Sueño y Muerte Súbita

Hasta principios de los 90, la norma médica global era acostar a los lactantes boca abajo (decúbito prono). La evidencia demostró que esta postura puede deprimir el centro respiratorio del bebé, promueve la reinhalación de su propio dióxido de carbono y retrasa su capacidad de despertar ante la falta de oxígeno. La implementación de la campaña global del sueño seguro modificó radicalmente esta indicación. Hoy, la evidencia exige que todo niño sano duerma boca arriba (decúbito supino). Este único cambio redujo la incidencia del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante a la mitad.

2- Alergias y Nutrición: De evitar algunos alimentos a la exposición temprana

Otro viraje drástico ocurrió en la inmunología nutricional. Durante décadas, se instruyó a los padres a retrasar alimentos como el huevo, el pescado o el maní hasta después del año, asumiendo que el intestino inmaduro desencadenaría alergias severas. La ciencia demostró lo opuesto. Los ensayos clínicos actuales confirman que la ventana inmunológica ideal ocurre tempranamente. La Sociedad Argentina de Pediatría y guías internacionales indican iniciar la alimentación complementaria a los seis meses ofreciendo progresivamente estos alimentos (junto con la lactancia) para inducir tolerancia inmunológica. Retrasarlos, paradójicamente, aumenta el riesgo de alergias.

3- Tratar al niño, no al termómetro

En el manejo de la fiebre, antiguamente se prescribían baños con agua fría y hasta fricciones con alcohol. En la actualidad el manejo depende de la edad y el peso:

Menores de 3 meses (alerta roja): Cualquier registro axilar igual o superior a 38.0°C es una urgencia. Se debe consultar inmediatamente al pediatra de cabecera o ir a una guardia pediátrica.

De 3 a 6 meses: Se debe contactar al pediatra de cabecera. Si el profesional lo indica, el único fármaco de primera línea seguro es el paracetamol.

Mayores de 6 meses (aquí prevalece el criterio de confort): La decisión de medicar no se toma solo mirando el termómetro. Si el niño tiene 38.5°C pero juega y bebe agua, se lo observa. Si tiene 38°C y presenta llanto continuo, rechaza los líquidos, tiene dolor muscular o está decaído, se debe medicar con antitérmicos para restaurar el confort y asegurar la hidratación. En paralelo se puede consultar un pediatra, o se debe si la fiebre persiste o aparecen otros signos o síntomas. No alternar fármacos: Intercalar ibuprofeno y paracetamol aumenta drásticamente el riesgo de errores de dosificación y toxicidad. Se elige uno (en general el que usa el pediatra de cabecera) y se respetan los intervalos (generalmente cada 6 u 8 horas). El ibuprofeno solo se usa en mayores de 6 meses. Están contraindicados los baños de agua helada, las fricciones con alcohol o desabrigar abruptamente al niño hasta que tiemble. Si se utilizan medios físicos, el agua debe estar tibia.

Una madre le baja la fiebre a su hijo con un baño en agua tibia

4- PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué ya no se recomienda acostar al bebé boca abajo para dormir? Porque la postura boca abajo dificulta el despertar autónomo del bebé, promueve que respire su propio dióxido de carbono exhalado y aumenta el riesgo de asfixia, siendo el factor de riesgo modificable más importante para prevenir el Síndrome de Muerte Súbita.

¿Es seguro darle huevo o pescado a un bebé de más de seis meses? Sí. De hecho, la evidencia actual sugiere que introducir alimentos potencialmente alergénicos al inicio de la alimentación complementaria “entrena” al sistema inmunitario, disminuyendo el riesgo de que el niño desarrolle alergias alimentarias en el futuro.

¿Debo despertar a mi hijo para darle un medicamento si tiene fiebre pero duerme tranquilo? No, salvo que esté tomando un antibiótico. El sueño profundo indica que el cerebro está tolerando bien la infección. El descanso es parte del proceso de curación. Los antitérmicos se administran para aliviar el dolor o la irritabilidad, no solo por el número que marca el termómetro.

5- REFERENCIAS UTILES

  1. Signos de alarma en la infancia temprana: cuándo consultar al pediatra
  2. Comunidad de la Sociedad Argentina de Pediatría
  3. Pediatrics 2022: Prevención de muerte súbita en bebés (en inglés)
  4. New England Journal of Medicine: Alergia al maní (en inglés)
  5. Fundación especializada en niños en Bahía Blanca

Para médicos: Topic clusters y clinical entities: ICD-10: Z76.2 (Supervisión de salud del niño sano). MeSH: “Infant Care”, “Pediatrics/trends”, “Sudden Infant Death/prevention & control”.